Un gnomon para medir el planeta I

Uno de los experimentos más hermosos, por la sencillez de su realización y los conceptos aplicados, es el de la medición de la circunferencia terrestre por Eratóstenes de Cirene,  realizada por los años 235 a.C.

En la ciudad visionada por Alejandro Magno existió la biblioteca de Alejandría y en ella vivió nuestro protagonista, Eratóstenes (276-194 a.c.), quien era como muchos de los que cultivan el conocimiento por la naturaleza y el hombre, geógrafo, matemático, filósofo, poeta y astrónomo griego. Creció en la ciudad de Cirene, antigua colonia griega, hoy ubicada en Libia. Después de terminar sus estudios en su pueblo natal se dirigió a Atenas para aumentar sus conocimientos. Allí tuvo la oportunidad de estudiar filosofía, matemáticas y ciencias. También empezó a compilar información de su interés, que le gustaba intercambiarla con otras personas. Una de esas compilaciones era de estrellas, es decir, un catálogo estelar. Así Eratóstenes empezó a conocerse como un hombre muy agradable e inteligente en su ciudad; hasta que el rey Ptolomeo III, regente de Egipto, solicita sus servicios como tutor de su hijo en Alejandría, hacia el 245 a.C.

Eratóstenes deseaba vivir en Alejandría porque allí se encontraba la mayor biblioteca del mundo en su época. Eratóstenes gastaba mucho tiempo leyendo en la biblioteca, uno de sus temas favoritos era la geografía, y leyó todo lo que había al respecto. Empezó a  compilar toda la información dispersa que había sobre el tema en la biblioteca en un solo rollo de papiro que llamó Geographica. Pero antes de completar su rollo necesitaba saber una cosa, ¿qué tan grande es la Tierra? Por esa época moriría el bibliotecario de la gran biblioteca, el poeta y erudito Calímaco, siendo elegido Eratóstenes para reemplazarlo, así tuvo la oportunidad de buscar en todos los rollos de la biblioteca la respuesta a su pregunta. Aparentemente nadie se había preguntado o preocupado por medir el tamaño de la Tierra antes que él. Así que se propuso el mismo encontrar la respuesta a su pregunta.

Leyendo en uno de los rollos de la biblioteca encontró un registro sobre un pozo profundo en la ciudad de Siena, hoy conocida como Aswan al sur de Egipto, en el cual se podía observar el reflejo del Sol sobre el agua en el fondo al mediodía del día del solsticio de verano.  Él razonó y concluyó que el Sol debería estar directamente sobre el pozo, para que
iluminara el fondo y no produjera sombras sobre sus paredes. En Alejandría Eratóstenes se dio cuenta que en ese mismo momento no sucedia lo mismo, los objetos verticales producían una pequeña sombra, esto significaba que el Sol no estaba directamente sobre la ciudad, como si lo estaba sobre Siena. Esta observación apoya la idea de una Tierra redonda en vez de plana .

Eratóstenes sigue la pista………

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Pasión por la astronomía
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